martes, 16 de septiembre de 2014

Se acerca la revisión...


Las revisiones médicas son un momento clave para todos los pacientes, sea cual sea su patología, pero sobre todo para aquellos que afrontan una enfermedad crónica o han afrontado una patología grave.

 Si te sientes identificado con uno de estos grupos no te resultarán extraños términos como: analítica, resonancia magnética, colonoscopia, endoscopia, TAC, electrocardiograma,... Pero no siempre por conocidos se hacen más llevaderos.

En los días previos a las revisiones no es raro que regresen a tu vida aquellos miedos que parecías haber superado, incluso recuerdos que evitabas traer a tu presente. Regresa la agenda de citas en el hospital, la visita a los especialistas, el volver a organizarte con los niños, pedir la mañana libre en el trabajo, y como meta final, el día en el que recibes los resultados...

Aunque sabes que duran un período determinado, parecen hacerse interminables y cuesta arriba. El miedo a la recaída, al cambio de tratamiento, a un empeoramiento...son pensamientos comunes que no es raro sobre vuelen tu cabeza durante estos días.

La ansiedad y la tensión ante las pruebas y los resultados es inebitable hasta para el más curtido de los pacientes cuando se acercan estos momentos.

Estas son algunas recomendaciones que te ayudarán a afrontar las revisiones de forma más eficaz y llevadera:

  • Ten presente: Las revisiones periódicas se realizan con el fin de confirmar el estado en el que te encuentras, para controlar tu enfermedad, detectar cambios de forma precoz o evaluar los efectos secundarios de los tratamientos y así minimizar sus efectos. Esta es la única manera de poder conocer tu estado médico real y de poner en marcha los distintos tratamientos disponibles lo antes posible. Recuerda que son una herramienta.
  • Informa a tus médicos de síntomas o cambios que notes. Esta información les ayudará a ajustar las pruebas que deben realizarse.
  • Comparte tus preocupaciones con aquellos que sientas cerca. Te ayudará a desahogarte y a sentir su apoyo.
  • Utiliza la distracción como una estrategia más para facilitar el transcurrir de tus días de forma más serena: mantén tus actividades diarias, programa planes que te agraden y te relajen, mantente acompañado de los tuyos. Esto te permitirá liberar tu mente de las preocupaciones en muchos momentos.
  • Recuerda que cuanto más te esfuerces en quitarte ciertos pensamientos más los harás presentes (" efecto oso blanco"), por tanto una buena recomendación es normalizar que estos aparezcan con más intensidad en los días previos a la revisión y permitirte tener momentos libres de estos pensamientos. Por ejemplo, realizando otras actividades que requieran mantener tu concentración. Y sí, he escrito "permitirte" y no " obligarte". ;)
  • Una gran parte de tus miedos probablemente vendrán de "anticipaciones negativas" respecto al fututo. Ante estas te recomiendo intentar centrarte en el presente, en la evidencia , en la información que a día de hoy tienes entre las manos y en la información que obtienes de tu propio cuerpo con el fin de hacer interpretaciones lo más ajustadas posible.
  • La práctica de cualquier tipo de actividad relajante te ayudará a disminuir la tensión. Para que estas técnicas sean lo más efectivas posible debemos entrenarnos de forma concienzuda y así lograremos generalizarlas a las más diversas situaciones.
  • En ocasiones esta ansiedad aumenta durante la ejecución de las mismas pruebas. El uso de tu imaginación para evocarte imágenes relajantes, placenteras y tranquilizadoras te será de mucha utilidad. No dudes en viajar con tu imaginación, tú decides el lugar y tú pones el límite.
  • Comenta al equipo médico que te atiende tus dificultades con ciertas pruebas. Ellos pueden brindarte su apoyo.
 
¡Os animo a intentarlo!

Si notas que tu ansiedad no cesa poniendo en marcha estos consejos no dudes en contactar con un psicólogo especialista en salud que te podrá asesorar de forma personalizada.

Una sensación un tanto paradógica, de la que aquí no hemos hablado, surge cuando las revisiones se espacian en el tiempo, ya que "todo va bien", y uno a pesar de lo que cabría esperar,  se sintiente desvalido e inseguro sin el amparo de la atención frecuente del equipo sanitario....pero esto es harina de otro costal que trataremos en futuras entradas en el blog. :)

Gracias a tod@s por vuestra estupenda bienvenida al mundo bloggero.
¡Espero vuestros comentarios!

¡Nos seguimos leyendo!

11 comentarios:

  1. Que pena que estemos lejos... yo en Valencia y tu en Madrid. Todos tus consejos son mi escudo frente al miedo y sobre todo si es la 1a revisión después de acabar tratamiento, es decir después de 3 meses que mi oncólogo me corto el cordón umbilical que me unía a él para que caminará Solita. Ufff cuesta...
    como he entendido e identificada en éste post..

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    1. Espero que puedas seguir poniéndolo en marcha Paloma, paso a paso, día a día. Te mando un abrazo enorme a tus tierras valencianas!!!

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  2. Gracias por tus recomendaciones seguro que ayudarán a pasar mejor esos momentos.

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    1. Gracias a ti por tu comentario!!! Poco a poco intentaré ir llegando blog con recursos no solo para pacientes sino también para familiares y profesionales. Un abrazo Víctor.

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  3. La verdad es que pase el tiempo que pase (ya van 9 años), en el momento de la revisión vuelven miedos que pensabas ya desaparecidos. Estoy contigo que una de las mejores herramientas es normalizarlos. Es lo que más me sirve para esos días previos en los que estoy un poco inaguantable.

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  4. No hay mayor visto bueno a un texto que un paciente se sienta identificado con lo que escribes. Gracias!

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  5. Muy buen artículo, sí que es cierto que los días previos a pruebas o analíticas vienen esos "fantasmas" acompañados de varios "y si...". Pero como bien dices son herramientas que corroboran cómo nos encontramos y para saber si hay que actuar y cómo en caso de que fuese necesario. Pese a creer que no vale de nada hacer como el avestruz e intentar no ver la realidad los días previos a un examen rutinario suelo estar algo tenso sabiendo que hasta el momento todos ellos son excelentes (que salgan así durante mucho tiempo). Intento pensar en que es una visita cualquiera al médico o enfermera para pedirle material.

    Enhorabuena por el post!

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  6. Hola Luis Miguel, todos tenemos nuestros "trucos" para sobrellevar la tensión de esos días, gracias por compartir los tuyos y por tu comentario!

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  7. Leí esto hace tiempo... y ahora que viene la revisión... me he acordado de ti!
    He venido a releerme la entrada, que siempre viene bien y he recordado tu alegría y lo genial que eres.
    Además tenía la ilusión de encontrarme nuevas entradas, te toca actualizar que tienes mucho que compartir! :P

    Espero que todo te vaya de lujo, te lo mereces!
    Muchas gracias por todo!

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    1. Hola Joanna! ¿cómo estás? cómo me alegra leerte y que me leas y me releas ;)... Espero que todo haya ido bien.
      Te voy a dar toda la razón... no hay excusas suficientes para mi tardanza...pero hoy mismo lo soluciono y vuelvo a compartir con vosotros.

      Miles de abrazos!

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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Sobre mí

Mi nombre es Fátima Castaño, soy licenciada en Psicología y especialista en Psico-oncología. Desde 2007 me he dedicado a la psicología y desde 2012 dedicada profesionalmente psicooncología y al asesoramiento psicológico general. En esta, mi ventana, me encantará ofreceros recursos, impresiones y reflexiones que puedan ser útiles tanto a pacientes como a profesionales de la salud. Me gustaría hablar de mucho más que de cáncer, de mucho más que pacientes. Me gustaría hablar de personas. ¡Bienvenidos a más allá de Damocles! Nº COL: M- 24.173
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